PROPUESTA DE EDUCACIÓN INTEGRAL. PROYECTO EDUCATIVO.

Nuestra escuela parte del hecho incuestionable de que el ser humano es el señor del mundo y de la premisa de que somos hijos/as De Dios. Hemos sido creados en libertad y con la capacidad innata de buscar la verdad y el continuo perfeccionamiento.

Basándonos en esta idea, ofrecemos un estilo de educación integral que abarca
todos los aspectos y dimensiones del ser humano, desde nuestra capacidad de aprender, de crecer tanto física como espiritualmente hasta nuestra relación con los demás.

Somos seres creados en la individualidad pero no por ello debemos olvidar que somos, además, seres sociales y coexistimos con otras personas. Por lo tanto, es nuestro deber educar no solo el aspecto intelectual sino también en otras dimensiones como son la social y transcendente.
No podemos olvidar que la sociedad demanda de nosotros una conciencia de
civismo y atención a las necesidades que presentan otras personas. Es por ello que una educación pensada en el servicio y apertura a los demás es esencial en nuestros días.
Fomentamos la colaboración social y la preocupación por los derechos fundamentales de todas las personas. La sociedad actual exige una juventud preocupada y comprometida con los grandes problemas que afectan a la humanidad.
Por lo tanto, nuestra propuesta educativa está muy enfocada hacia todo lo que nos rodea. Somos conscientes de que nuestros alumnos y alumnas deben conocer y respetar nuestra cultura para poder avanzar hacia un futuro más solidario. Les enseñamos que nuestro pasado cultural es una herramienta muy valiosa de reflexión encaminada hacia un futuro mejor. Y la única forma de que aprendan estos valores es mostrándoles una propuesta coherente de valores humanos, ya no solo académicos sino también evangélicos. Debemos mostrarles todas las dimensiones en las que vivimos para que de esta manera se conviertan en unas personas libres y responsables.

Nuestro proyecto de educación integral no puede olvidar el aspecto transcendental por el que los seres humanos hemos sido creados. Por lo tanto, nuestra escuela además ofrece una educación en valores cristianos donde el centro de todo es la figura de Jesús, su vida y sus acciones. Un valor muy importante que no podemos olvidar es trasmitirles una enseñanza religiosa que abogue por la educación moral y el compromiso cristiano.
Participamos en distintas actividades grupales que ayudan al joven a adquirir una visión y una dimensión cristianas basadas en la fe. Creemos que es esencial trabajar y fomentar una educación cristiana que aúne los distintos aspectos de fe, cultura y vida.
Pensamos que nuestros alumnos y alumnas deben adquirir una educación que les
lleve a entender que el verdadero valor del ser humano no reside en las pertenencias materiales sino en la riqueza de ser auténticos, de ser personas libres y preocupadas por el mundo que les rodea. Deben adquirir una conciencia social y una responsabilidad basada en el trabajo, el esfuerzo y la madurez tanto intelectual como transcendental.
Sabemos que los distintos aspectos que conforman al ser humano deben ir al unísono para poder hacer de la persona no solo un ser social, sino un ser comprometido y activo además de libre.
Por todo ello, ofrecemos una educación integral de nuestros alumnos y alumnas.
Somos conscientes de que formamos personas íntegras y con la capacidad de poder tomar decisiones que conviertan a la sociedad en un lugar abierto hacia el prójimo, que afronten la vida con alegría y sobre todo con esperanza.
Piedad y Letras deben ir de la mano si queremos que nuestros alumnos y alumnas adquieran esa dimensión global de la persona que incluye amor al prójimo, libertad del ser humano, fe, esperanza y caridad. Una persona íntegra es una persona feliz y plena.